Publicado 24-10-2011
Ruta del Vino
El territorio catamarqueño tiene condiciones propicias para el cultivo vitivinícola. Los sabores se contagian con la belleza de paisajes cautivantes y sus aromas evocan la cordialidad de su gente, sencilla y hospitalaria.
Esta tierra de contrastes, encuentra su equilibrio natural entre el extremo abrupto de los Andes y el verde profundo de los valles. Recostada en el oeste, con un suelo bondadoso para los viñedos y exigente para el hombre, Tinogasta hace gala de sus virtudes en el suelo desértico con sus uvas exquisitas.
En el poniente donde la altura es la constante y las montañas multicolores el contexto- la calidad y la cantidad de la producción vitivinícola ha tenido un crecimiento tan auspicioso que inserta sus vinos en la plana mayor de los finos y artesanales argentinos.
Los principales varietales implantados en la zona son Bonarda, Cabernet, Chenin, Riesling, Syrah y Torrontés- recibieron una calificación de entre 80 y 90 puntos en la Primera Degustación de Vinos Finos tinogasteños organizada por el INTA, el CECA y La Municipalidad local. Además son reconocidos históricamente los vinos pateros y el aguardiente producido en la zona.
La Ruta del Vino se complementa con el recorrido por la Ruta del Adobe, duplicando el interés para el visitante ávido de atracciones y experiencias sensoriales.
Fuente: Dirección de Turismo.
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